II Premios Hugo
Los ganadores son: Hugo de Oro: Avenida Q ; Musical: Avenida Q ; Musical o variete musical: !Baila! (El choque urbano); Musical off : Cuando callan los patos ; Dirección general: Coreografía: Analia Gonzalez ( !Baila! ); Dirección musical : Alberto Favero ( Sweeney Todd ); Libro de musical argentino : Pepe Cibrián Campoy ( Drácula ); Letras de musical argentino : Lautaro Metral ( Cuando callan los patos ); Música original : Angel Mahler ( Drácula ); Protagonista masculino : Mariano Chiesa ( Avenida Q ); Protagonista femenina : Karina K ( Sweeney Todd ); Actuación en music hall : Ivanna Rossi ( Boccato di cardinale ); Actor de reparto : Federico Salles ( Avenida Q ); Actriz de reparto : Adriana Rollas ( Drácula ); Intérprete masculino en ensamble : Adrián Scaramella ( Sweeney Todd ); Intérprete femenina en ensamble : Magalí Sánchez Alleno ( La novicia rebelde ) y Mariana Jaccazio ( Chicago ); Producción integral : Lino Patalano ( Sweeney Todd ); Revelación masculina : Matías Rivero ( Chicago ); Revelación femenina : Silvana Tomé ( Avenida Q ); Unipersonal : Miriam Martino ( María Elena, nuestra cigarra ); Dirección en musical off : Lautaro Metral ( Cuando callan los patos ); Intérprete masculino en Off : Lionel Arostegui y Leandro Bassano ( Cuando callan los patos ); Intérprete femenina en Off : Mónica Buscaglia ( Un hombre amable entró a orinar ); Infantil : Doña Disparate y Bambuco y Marisa y Simón ; Dirección en infantil : Juan Bautista Carreras ( Doña Disparate y Bambuco ); Libro o letras en infantil : Claudio Martinez Bel ( Marisa y Simon ); Música en infantil : Fabrizio Origlio ( El flautista de Hamelin ); Labor en infantil : Analia Szusterman ( Fiesta de disfraces ).
Dos semanas atrás, se habían entregado otros nueve premios: Sonido: Gastón Briski ( Sweeney Todd ); Iluminación: Nacha Guevara ( Tita ); Arreglos corales: Alberto Favero ( Sweeney Todd ); Arreglos musicales : Alberto Favero ( Sweeney Todd ); Vestuario: Aníbal Pachano y Patricia Fiaño (Smail ).
Escenografía: Alberto Negrín ( Tita ); Adaptación y/o Traducción de libro y letras: Natalia del Castillo, Santiago Tato Fernández y Eduardo Morales ( Avenida Q ); Dirección de actores: Omar Chino Kuhn ( Avenida Q ); Coreografía en Infantil: Silvina Grinberg ( Marisa y Simón ).
Fuente: Clarín
Desde el alma
La historia de Dora y Lita, dos ancianas repletas de una inconmensurable soledad y con una historia que las une: la de compartir un mismo espacio: una casona que les ha quedado de herencia de la persona que ha marcado la vida de ambas.
Esa casa, ese espacio es al mismo tiempo fantasmagórico y protector.
Así resumida, la historia de los encuentros y desencuentros de estos dos personajes que en su vejez encuentran el desasosiego y la paz que implican compartir ese lugar.
Dora, la "mala" en su estereotipo, Solange Risuleo, vomita su amargura y arrastra su hipocondría, siendo su único leit motiv socavar y mandar a la aparentemente mansa y tonta Lita, que desde su aparente candidez resultará la gran ganadora de la noche. No sólo por el desenlace, sino por la composición de Teresita Rellihan. Su criatura va ganando en matices a medida que la acción avanza y puede soslayar el cliché de abuela de "mamá Cora" para componer un personaje en donde los gestos y el rictus cambia a medida que se abre a la platea. Sus confidencias son una clase de buena actuación.
Jose Luis Alvarez en su triple rol de director (junto a la otra protagonista Solange Risuleo), dramaturgo y actor, está en su salsa en los dos personajes que compone, tanto el del extravagante cura como el desopilante abogado "engachador", que por comedido terminará siendo "engañado" por la más "tonta" de los personajes. En el abogado logra su mejor composición: con gags y gestos arquetípicos, efectivos y buen manejo del espacio y sobre todo con cierto desparpajo; consigue su efecto: entretiene.
La escenografía es funcional a la obra y no hay nada que distraiga o esté de más. El director encuentra en este dilema y en la forma risueña de mostrarlo le esencia de su obra.
Celebramos esta nueva puesta de José Luis Alvarez, su inserción ya como escritor (después de haber transitado muchos textos de otros): entretenida, divertida, clara, sin pretensiones y original (a pesar de tomar temas clásicos de la dramaturgia del teatro argentino), llega con el poder de las cosas simples como el valsecito que le da título. Escrita "desde el alma" y por eso que llega "hasta el alma".
Desde el alma. Director: Solange Risuleo y José Luis Alvarez. Autor: José Luis Alvarez.Actúan: Solange Risuleo, Teresita Relihan y José Luis Alvarez. Iluminación: Pascual Criniti.Asistencia de dirección: Justina Costa Achával y Mariana Berardi.Dramaturgia y dirección: José Luis Alvarez. Escenografia: Mariana Berardi y Justina Costa Achával.Musicalización: Alejandro Santos
Teatro El Tinglado
Localidades General: $40, jubilados y est. universitarios: $25 (presentando acreditación)
¿Qué hago?
por Ximena Biosca
La historia:
Marcos Miko, un bizarro y descentrado oficinista, lleno de tics y gestos, cautivo de la vida actual, existencial y ordinario, es obsesivo hasta en los más pequeños detalles. Munido de portafolios, con silla plegable, reglas, calculadora y manuales en donde todo “está escrito”, Marcos es aconsejado por el Dr. Flema para que se tome dos días de descanso. Le propone la más simple e inquietante de las recetas: no hacer nada, y le da un juego de siete cartas con pasos a seguir, quizás una apelación a su pensamiento lateral (el que Marcos no tiene idea de que existe).
Así, en ese “no lugar” al que lo envían, Marcos interactuará con una oruga/gusana, consejera y algo monserguera y con personajes como el Dr. Flema (el doctor) y el Jefe de sus pesadillas (su super yo que le recuerda todo lo que debe hacer).
El mensaje:
Las preguntas “sartreanas” (sobre libertad y responsabilidad) “¿qué hago?”, “¿qué tengo que hacer?”, “¿qué tengo ganas de hacer…?” van apareciendo en la narración llevadas por el juego de los sobres. Irán surgiendo para que, como en todo cuento con moraleja, alguien pueda descubrir su camino. El mensaje no es nuevo: “escuchar” y perseguir los sueños, pero la sencillez y la falta de pretensión del texto lo presentan con frescura.
La realización:
Un vestuario inusual y sorprendente, para una propuesta independiente. Cada detalle del mameluco de Marcos está lleno de significados. Mención aparte merece, dentro del vestuario pero con un protagonismo especial, la galera, que cobra vida y acompaña los gestos y guiños del protagonista y en este sentido se convierte en un personaje/títere más.
Sólo un árbol es la escenografía, pero un árbol símbolo: el árbol de la vida, tan bien realizado y con tanto detalle que abarca todo el pequeño escenario y es central en la narración.
Los títeres merecen destacarse: funcionales, expresivos (cada vez más difícil en los títeres actuales) y armónicos.
La música, un clásico del teatro infantil, es hermosa y melodiosa como en las otras obras de Zain, sólo que esta vez se le agregan canciones pegadizas entre las que no falta un rap muy bien llevado y el leit motiv necesario para cualquier obra de teatro musical: “La ruta de mi camino no está en un mapa, no está en un libro, es un papel en blanco que voy llenando al ir andando”, canta el único protagonista y todos nos vamos con ganas de que así sea, coreando ese estribillo.
Que una misma persona cargue el peso de toda la narración y no sólo lleve el hilo de los personajes, sino que también interactúe con ellos, manipule títeres, haga sus voces y las de los personajes, recorra el pequeño escenario en patines y además de eso cante y se mueva coreográficamente es mucho. El riesgo es excederse y quedar expuesto con cierta orfandad escénica. Javier Zain logra “hacerse” del escenario, en base a un trabajo laborioso y detallista al extremo. Gestos, juegos de palabras, voces y onomatopeyas, nada parece estar librado al azar: Todo está lleno de sentidos y simbolismos y ese es el gran mérito de la obra. Incluso se lo ve disfrutar, atento a lo que tiene que hacer, pero interactuando además con el público en un lenguaje de clown.
Como todas las propuestas de Javier Zain, esta se destaca por su estética, plástica y por sus colores no “infantiles”. Los contrastes le vienen bien a la obra, que combina los distintos lenguajes y niveles (el texto, el intertexto, la música con las canciones) de una clásica comedia musical. Pero ¿Qué hago? no lo es. Por su planteo, por su estética, por su laboriosa originalidad es una creación personal y encantadora -como el buen teatro-.
¿Qué hago que todavía no la vi?
¿Qué hago? Libro y Puesta en Escena, Coreografía e Intérprete: Javier Zain. Composición y Producción Musical: Esteban Rozenszain. Asistentes de dirección: Rosina Calabria, Lola Acheriteguy, Federico Scheinkerman. Dirección de arte: Javier Zain. Escenografía y Utilería: Gabriel Díaz y Analía Gaguín. Títeres: Adriana Sobrero. Vestuario: Mónica Toschi. Asistente de vestuario: María Josefina Vecchietti. Realización de Galera: María Auzmendi. Maquillaje: Daniela Tolini. Diseño de Iluminación: Javier Zain. Diseño gráfico: Javier Zain. Fotografía: Carlos Suter. Producción ejecutiva: Romina Pomponio. Asistente de producción: María José Colonna. Prensa: Ayni Comunicación. Producción y Dirección general: Javier Zain
Sitio web: http://quehagoteatro.blogspot.com/
Teatro El Piccolino. Fitz Roy 2056 – CABA
Funciones: Domingos 17 hs
En vacaciones de invierno: Viernes y Domingos 17 hs
Entrada $35
Reservas: 4779-0353
21º Feria del Libro Infantil y Juvenil
Esperando a que pique
Por una renovación del vínculo
por Ximena Biosca
Este segundo año encuentra a esta multipremiada obra de Javier Zain, ganadora del premio ATINA a la mejor labor teatral del 2010, en un espacio más pequeño que en su primera temporada estrenada en el teatro "El Cubo".
En este sentido "El Piccolino", su espacio actual, le calza perfecto a esta obra minimalista en donde menos es más. La versátil escenografía y utilería se aprecia mejor en este espacio, no se pierden los detalles de este trabajo tan laborioso. Lo mismo sucede con la iluminación y los efectos de sonido, que junto con la música son centrales en esta propuesta. El espacio chiquito les da otra magnitud.
El otro gran aporte de esta temporada es la incorporación de Alejandro Talarico en el personaje de Pedro, que encuentra en gags y guiños con Pascual (Javier Zain) un contrapunto ideal. Así, Pascual se hace más tierno y Pedro más alocado y le otorgan nuevas dimensiones a este dúo. Un buen "refresh" para esta hermosa puesta, más que recomendable, que nos da la oportunidad de volver a apreciarla.
Esperando a que pique. Libro y dirección: Javier Zain. Música: Esteban Rozenszain. Intérpretes: Javier Zain y Alejandro Talarico. Sábados 17hs Teatro El Piccolino, Fitz Roy 2056 / 4779-0353 / teatro@elpiccolino.com.ar. Localidades $35.-
http://www.esperandoaquepique.blogspot.com/
Esperando a que pique Temporada 2010
Premios ATINA 2010
La Asociación de Teatristas Independientes para Niños y Adolescentes (ATINA) premió a las labores más destacadas de la producción de teatro infantil y juvenil. Javier Zain recibió el premio mayor de la noche.
Premiar las labores más destacadas del teatro infantil y juvenil. Con ese objetivo, el 28 de marzo se reunieron en el Teatro La Comedia los directores, escritores, músicos, actores, titiriteros, hacedores del teatro para chicos en nuestro país. Estaba previsto que en la 5ta edición de los Premios ATINA se celebrara el Día Mundial del Teatro para Niños, pero lo imprevisto tomó protagonismo, en forma de homenaje al maestro Hugo Midón, a quien se dirigieron muchas de las palabras de los ganadores.
Los miembros de ATINA destacaron en esta oportunidad a Carlos Martínez y al grupo Libertablas por sus trayectorias. También se distinguió, por su contribución a la difusión del teatro para niños y jóvenes, a Crítica Teatral y a Patricia Lanatta, por su aporte a la investigación teatral. El premio especial del jurado a "la labor más destacada del año" fue para Javier Zain.
Los premios ATINA abarcan todos los rubros de la producción teatral, diferenciándose por evitar la selección de un único ganador, al considerar que no existe un "mejor" sino que en el año son varios los trabajos que se destacan en cada rubro, "siendo artificial y arbitraria la ponderación de uno sobre los demás".
Espectáculos:
Esperando a que pique (Libro y dirección: Javier Zain)
Una gaviota afortunada (Dir: Mabel Marrone, por el Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín)
Los fabulosos Grimm (Dir. General: Gustavo Monje y Giselle Pessacq)
Intérprete masculino:
Gustavo Monje (Los fabulosos Grimm)
Javier Zain (Esperando a que pique)
Claudio Provenzano (Corazón de boxeador)
Gabriel Cohan (Esperando a que pique)
Intérprete femenina:
Giselle Pessacq (Los fabulosos Grimm)
Celeste Martínez (W. C. School)
Guillermina Calicchio (Malas palabras)
Dirección:
Carlos de Urquiza (Corazón de boxeador)
Javier Zain (Esperando a que pique)
Mabel Marrone (Una gaviota afortunada)
Dramaturgia:
Javier Zain (Esperando a que pique)
Silvina Reinaudi (Esto no es serio)
Perla Szuchmacher (Malas palabras)
Adaptación:
María Inés Falconi (Corazón de boxeador)
Mabel Marrone (Una gaviota afortunada)
Pablo Di Felice (Hamlet, milonguita entre fantasmas)
Música original:
Carlos Gianni (Esto no es serio)
Nicolás Villamil (Un pequeño gran mundo)
Adrián Murga y Leonardo Volpedo (Mate Dulce)
Diseño Escenográfico:
Diego Aramburo (La Librería)
Maydée Arigós (Una gaviota afortunada)
Gabriel Cohan y Analía Gaguín (Esperando a que pique)
Diseño de vestuario:
Alberto Mauri (Los fabulosos Grimm)
Mónica Toschi (Esto no es serio)
Florencia Pinochi (Esperando a que pique)
Diego Aramburo (La Librería)
Diseño de títeres y objetos:
Maydée Arigós (Una gaviota afortunada)
Gloria Díaz y Taller de Títeres Triángulo (El Molinete)
Gabriel Cohan y Analía Gaguín (Esperando a que pique)
Diseño de Iluminación:
Miguel Morales (Una gaviota afortunada)
Javier Zain (Esperando a que pique)
Omar Possemato (Esto no es serio)
Producción:
Javier Zain (Esperando a que pique)
Universidad Popular de Belgrano (W. C. School)
La Comedia de la Provincia de Córdoba (La Librería)
Coreografía:
Diego Bros (Esto no es serio / Tempo)
Vanesa García Millán (Los fabulosos Grimm)
Stella Guidi (Pa' chancletas y purretes)
Espectáculo extranjero:
Quijote, de la Cía. La espada de madera (Ecuador)
El jurado estuvo integrado por Mónica Berman, Nora Lía Sormani, Silvana Hernández, Patricia Lanatta, Lita Llagostera, Marisa Rojas, Susana Llahí, Melania Torres Williams y María de los Ángeles Cruz.
[via revista Planetario]
Día Mundial del Teatro
International Theatre Institute ITI
World Organization for the Performing Arts
UNESCO, 1 Rue Miollis, FR-75732 Paris Cedex 15 iti5@iti-worldwide.org / www.iti-worldwide.org
Mensaje del Día Mundial del Teatro 2011
Un discurso a favor del Teatro como servicio a la humanidad
Por Jessica A. Kaahwa, Uganda.
La celebración de hoy es un reflejo fiel del inmenso potencial que posee el teatro para movilizar comunidades y tender puentes.
¿Han pensado alguna vez que el teatro podría ser una herramienta muy poderosa para la paz y la reconciliación? Mientras las naciones gastan colosales sumas de dinero en misiones de paz en zonas de conflictos bélicos por el mundo, se presta muy poca atención al teatro como alternativa personalizada para la gestión y transformación de conflictos. ¿Cómo pueden los ciudadanos de la madre tierra alcanzar la paz universal si los instrumentos que se emplean provienen de poderes externos y aparentemente represivos?
El teatro impregna sutilmente el alma humana presa del miedo y la desconfianza, alterando su propia imagen y abriendo un mundo de alternativas para el individuo y, por tanto, para la comunidad. Puede aportar significado a la realidad diaria mientras previene un futuro incierto. Puede participar en temáticas de política social de forma sencilla y directa. Al ser integrador, el teatro puede presentar experiencias capaces de transcender las ideas erróneas preconcebidas.
Además, el teatro es un medio probado de progreso y defensa de las ideas, que mantenemos y por las que estamos dispuestos a luchar cuando no se respetan, de forma colectiva.
Para anticipar un futuro de paz, debemos comenzar usando medios pacíficos que busquen comprender, respetar y reconocer las aportaciones de cada ser humano en la tarea de esta búsqueda de la paz. El teatro es ese lenguaje universal a través del cual podemos promover mensajes de paz y reconciliación.
Permitiendo a cada participante comprometerse activamente, el teatro puede hacer que muchos individuos deconstruyan ideas preconcebidas y, de esta forma, ofrece al individuo la oportunidad de renacer para tomar decisiones basadas en conocimientos y realidades redescubiertas. Para que el teatro crezca con fuerza, entre otras formas de arte, debemos dar un paso decidido hacia adelante incorporándolo en la vida diaria, abordando asuntos críticos de conflicto y paz.
En su búsqueda de transformación social y reforma de las comunidades, el teatro ya existe en áreas devastadas por la Guerra y entre poblaciones que sufren pobreza o enfermedad crónica. Hay un número creciente de historias donde el teatro ha sido capaz de movilizar con éxito audiencias para construir conciencia y para atender a víctimas de traumas de postguerra. Plataformas culturales como el “Instituto Internacional del Teatro” que tienen como objetivo “consolidar la paz y la amistad entre los pueblos” ya están en marcha.
Es por tanto una farsa mantenerse callados en momentos como el nuestro, conociendo el poder del teatro, y permitir a los que empuñan armas y lanzan bombas ser los pacificadores de nuestro mundo. ¿Cómo pueden estas herramientas de alienación ser también instrumentos de paz y reconciliación?
Os exhorto, en este Día Mundial del Teatro, a reflexionar sobre esta posibilidad y a proponer al teatro como herramienta universal de diálogo, transformación y reforma social. Mientras las Naciones Unidas gastan colosales cantidades de dinero en misiones de paz por todo el mundo, por medio del uso de las armas, el teatro es una alternativa espontánea, humana, menos costosa y de lejos, mucho más poderosa.
Si bien puede que no sea la única respuesta para conseguir la paz, el teatro debería ser incorporado sin duda como una herramienta eficaz en las misiones de paz.
Traducción: Proyecto ÑAQUE.



